Cine e historia

PathsofGloryEn el libro Diez lecciones sobre la historia del siglo XX (Siglo XXI), Marc Ferro nos avisaba que la imagen que el cine puede dar de la histoira es muy variada. Muchas películas siguen los estereotipos del momento, pero tanto pueden privilegiar a los “grandes hombres” como “la acción de las masas”. La mayoría se sustentan en la historia nacional, pero no siempre es así. Frecuentmente, más que la voluntad de relatar un pasado, las películas han sido herramientas de combates culturales y políticos, y los westerns habían pasado de glorificar simplemente el exterminio de los indios a ponerlo en cuestión. Además, debe tenerse presente que el objetivo fundamental de muchas no es relatar el pasado sino “ofrecer un espectáculo”, y así los cineastas se “burlan” de la veracidad de lo que explican.

Sin embargo, de una forma u otra, el cine contribuye a ofrecer imágenes del pasado, sin que podamos diferenciar claramente entre el cine histórico en sentido estricto de aquél que simplemente toma un momento de la historia para ofrecer un marco narrativo. En unas y otras puede hablarse de “manipulación” del pasado o, dicho de otra manera, de “fabricación” del pasado. Y frecuentemente, estas imágenes así fabricades son más divulgadas y duraderas que las que “fabrica” la historiografía.

Lo explicaba el mismo Marc Ferro a propósito de “Senderos de gloria”:

La película pasa durante la Primera Guerra Mundial y se ve que un general francés se encarga de llevar adelante una ofensiva, simplemente para llegar antes que otro general, situado a su izquierda. y el coronel, que no es general, realiza un ataque para poder convertirse en general; pero el capitán lleva la gente al ataque sólo para ver si el teniente es matado en el combate; y el teniente envía a combatir a los soldados que son demasiado rebeldes: de esta manera morirán como héroes y eso será el insulto supremo. De ahí que podamos decir, en cierta manera, que Kubrick ha hecho un film antimilitarista perfecto: porque todos los aspectos del militarismo son criticados en esta película y, naturalmente, los militares han rechazado verla. Y cuando el film fue presentado, no en Francia -pues estuvo prohibida mucho tiempo- sino en Bélgica, el embajador de Francia se levantó y salió del cine dando un portazo. Es decir, el film había logrado su objetivo ideológico: Kubrick está contento porque todo el mundo ha sabido que todos los millones de antimilitaristas del mundo francés han ido a ver la película. Y ahora resulta que todos ven la Guerra del 14 a través de los ojos de Stanley Kubrick y, naturalmente -como el Potemkin, pero por diferentes razones-, esto es verdad y también es mentira, porque si durante la Primera Guerra Mundial todos los generales hubiesen hecho igual, los coroneles, los capitanes y los tenientes, hubiera habido una sublevación general y no la hubo. Únicamente en Rusia y un poco en Francia, pero en lugar de una revuelta contra los oficiales, ha habido el fascismo en Italia y en Alemania, donde soldados y oficiales iban juntos, dándose la mano… como Mitterrand y Chirac hoy. El film de Kubrick no explica este fenómeno histórico. Es decir, Senderos de gloria es una película que tiene como un objetivo complacer a un determinado público, y este público es bastante, y posiblemente hay verdad es este film, porque todos los pequeños hechos que explica Stanley Kubrick son auténticos: el general ha existido y el coronel también, y todos. Lo sé porque he escrito un libro sobre la Guerra del 14 y todo eso es verdad, pero no fue todo junto ni en el mismo lugar; en nombre de la unidad de espacio y tiempo y de dramatización se ha hecho un film histórico que es falso. Y aquí llegamos a un punto crucial de la cuestión, porque el film como la novela y como cualquier medio de expresión tiene sus reglas, y estas reglas no siempre coinciden con la naturaleza histórica de los fenómenos.

Y en esta tarea de fabricación de imágenes, nada ha sido tan importante a lo largo del siglo XX como la industria norteamericana, acusadamente concentrada en Hollywood, que entre 1911 y 1920 pasó de 5.000 habitantes a 80.000, y que a finales de la década de 1930 ya era el centro de la cinematografía mundial. Desde esta persepctiva, y como es bien conocido, el cine de los EEUU ha sdio decisivo a la hora de fabricar imágenes del pasado, tanto de los propios EEUU como, de hecho, de todo el planeta.

DE ahí que sea tan interesante mirar las películas también como historiadores. No con voluntad de inquisidores que buscan “errores” sino para analizar qué imagen fabricada del pasado se nos ofrece y por qué.

Anuncis

Quant a gbarnosell

Historiador; professor d'institut, col·laborador de l'Institut de Recerca Històrica de la Universitat de Girona i de L'Avenç
Aquesta entrada s'ha publicat en Bloc i etiquetada amb , . Afegiu a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s