El far del cap de Creus (1)

El far del cap de Creus va ser inaugurat -com diu la placa que encara hi ha sobre la seva porta- el 1853 (si bé i com es pot suposar, el sistema d’il·luminació ha tingut diversos canvis des d’aleshores). Formava part de l’onada d’inauguracions de fars que es va donar a Espanya a mitjans del segle XIX per intentar posar l’estat en situació semblant a la que ja tenien altres països del seu torn en quant a il·luminació marítima.

far01

Efectivament, com es queixava una revista de l’època, el 1830

no existian por aquella época en las costas españolas de Europa más que doce faros; los de San Sebastian y la Coruña, situados en el Mar cantábrico; el de Cádiz , en el Océano atlántico; el de Tarifa, en el Estrecho de Gibraltar; los de Málaga, Villajoyosa, el Grao, Tarragona, Salou y Barcelona, en las costas peninsulares del Mediterráneo, y los de Palma y puerto Pi, en la isla de Mallorca, con la circunstancia, muy digna de tenerse en cuenta, de que el de San Sebastian sólo se encendia desde fines de Setiembre á principios de Mayo, y de que el de Salou dejaba de encenderse en cada lunacion siete dias, quedando al astro de la noche el cuidado de reemplazarlo durante estos períodos.

Miéntras que nuestras costas se hallaban tan mezquinamente alumbradas, se veian en el golfo de Finlandia diez y seis preciosos faros pertenecientes al Imperio ruso; veintidos en el Mar báltico y sus golfos de Riga , Dantrick, Botnia y Lubeck; diez y ocho en el Holstein, el gran Belt, el paso del Sund, los canales del Categat y del Skaerrak, la bahia de Bohus y las costas meridionales de Noruega; ciento setenta y ocho en las Islas británicas; ocho en el Mar germánico y las desembocaduras del Elba y del Weser; treinta y dos en las Costas ocidentales y meridionales de Francia; treinta y cuatro en Italia; diez y ocho en las costas de Grecia y de Turquia; ciento treinta y uno en la América del Norte, pertenecientes , casi en su totalidad, á los Estados-Unidos; los tres de la Habana, Nasau y la Martinica en las Antillas, y cinco en la América meridional. El vecino Reino lusitano, á pesar de su pequenez, tenia, en 1830, cinco faros constantemente encendidos.

Fins el 1847 les coses no van canviar gaire. Aquest any, a més dels fars citats anteriorment, hi havia els de

Fuenterrabia, Pasajes, Santander, Vigo, Alicante y el Cabañal, en la Península; el de Sóller, en la isla de Mallorca; el del puerto de Santa Cruz de Tenerife, en el grupo de las Canarias, y los de Ceuta y Alhucemas, en nuestros presidios de Africa.

Una vintena de fars, doncs,

sin combinacion ni enlace alguno entre sí, se hallaban entregadas al interes particular, ó mejor dicho al cuidado de los gremios de mareantes, y sólo cuatro, las de Santander, Coruña, Vigo y Alicante, eran trasmitidas por medio de aparates lenticulares. Para las demas se empleaban reverberos mejor ó peor combinados.

La iniciativa de construir tot un sistema de fars va arribar el 1847 quan

ocupó el Ministerio, llamado entónces de Instruccion y Obras públicas, nuestro especial amigo y correligionario político el General Ros de Olano, y el aspecto de nuestro alumbrado marítimo, principió á mejorar y continuó mejorando, y los faros se multiplicaron, en un período relativamente corto, cual si la vara mágica de un genio ó de un encantador los hiciese brotar de nuestras rocas.

La mateixa revista resumia el procés de construcció de fars que se seguí a continuació:

Se aprobó y publicó en 13 de Setiembre de 1847 el plan general de Faros para las costas de la Península y de las Islas Baleares, plan que comprendia diez faros de primer órden, quince de segundo, veintiseis de tercero, veinte de cuarto, veintiocho de quinto, cuarenta y seis de sexto, diez y seis luces de enfilacion y cinco provisionales, que componen un total de ciento sesenta y seis luces perfectamente combinadas.

Las cinco provisionales se encendieron desde luego en Chipiona, la isleta de Buda, el puerto de Salou y la extremidad saliente de los muelles de Tarragona y Palma, miéntras se construian los faros destinados á reemplazarlas y que las reemplazaron en efecto. Tambien se encendió más tarde, y continúa encendida en las obras del puerto del Grao, otra luz provisional, que será reemplazada por un faro de tercer órden, que debe situarse, cuando los trabajos se terminen, al extremo del muelle.

Las ciento sesenta y una restantes, de las cuales se han suprimido dos de sexto órden en el puerto de la Guardia y PuertoReal , pertenecientes á las provincias de Pontevedra y Cádiz, debian distribuirse en la siguiente forma:

Uno de tercer órden, otro de cuarto, dos de quinto y dos de sexto, en la provincia de Guipúzcoa;

Uno de primer órden, otro de cuarto y otro de quinto, en la de Vizcaya, colocándose el primero en el cabo de Machichaco;

Uno de segundo órden, otro de cuarto, dos de quinto, y cinco de sexto, en la de Santander;

Uno de primer órden, cuatro de tercero, uno de cuarto, otro de quinto, cuatro de sexto, y dos luces de enfilacion, en la de Oviedo, colocándose el primero en el cabo de Peñas;

Uno de primer órden, otro de quinto y dos de sexto, en la de Lugo, colocándose el primero en la Estaca de Vares;

Uno de primer órden, tres de tercero, tres de cuarto, cuatro de quinto, y dos de sexto, en los de la Corulla, colocándose el primero en la punta S. delcabo de Finisterre;

Uno de segundo órden, cuatro de cuarto, tres de quinto, y uno de sexto, en la de Pontevedra;

Uno de tercer órden y seis luces de enfilacion, en la de Huelva;

Dos de primer órden, dos de segundo, dos de quinto, dos de sexto y cinco luces de enfilacion en la de Cádiz, colocándose los dos primeros en Chipiona y Tarifa;

Tres de tercer órden, uno de cuarto y dos de quinto, en la de Málaga;

Uno de segundo órden y otro de quinto, en la de Granada;

Uno de segundo órden, dos de tercero, uno de quinto y tres de sexto, en la de Almería;

Dos de primer órden, uno de cuarto, tres de quinto, y tres de sexto en la de Murcia, colocados los dos primeros en el cabo Tinoso y en el de Palos;

Uno de segundo órden, otro de tercero, otro de cuarto, dos de quinto, tres de sexto y dos luces de enfilacion, en la de Alicante;

Dos de tercer órden y uno de sexto, en la de Valencia;

Uno de primer órden, otro de tercero, otro de quinto y dos de sexto en la de Castellon, colocado el primero en la mayor de las islas Columbretes;

Uno de segundo órden, dos de tercero y cuatro de sexto, en la de Tarragona;

Uno de segundo órden, otro de tercero, otro de cuarto y otro de sexto, en la de Barcelona;

Uno de primer órden, otro de tercero, otro de cuarto, otro de quinto, dos de sexto y una luz de enfilacion en la de Gerona, colocado el primero en elcabo de San Sebastian;

Y por último, seis de segundo órden, cuatro de tercero, cuatro de cuarto, uno de quinto .y nueve de sexto en las islas Baleares, correspondiendo catorce á Mallorca, cinco á Menorca y los seis restantes á Ibiza.

Para subvenir en parte á los crecidos gastos que la construccion, alumbrado y conservacion de un número tan considerable de faros habian de ocasionar desde luego, se estableció por la ley de 11 de Abril de 1849 el derecho que pagan hoy los buques con destino al sostenimiento de nuestro alumbrado marítimo, derecho que produce en la actualidad doscientos mil escudos anuales, por término medio, y del cual nos ocuparémos más adelante con algun detenimiento.

Emprendidas las obras de construccion y de habilitacion, en la mayor escala posible, y á medida que los recursos del Tesoro público , no muy abundantes por cierto, lo permitían, se encendieron ya en 1850 los faros de la Estaca de Vares y de la desembocadura del Odir en las provincias de Lugo y Huelva.

En 1852 se encendieron tambien, por primera vez, los de cabo Machichaco, punta de la Galea, cabo de Peñas, punta de Llobregat, isla Dragonera y Puerto Mahon, en las provincias de Vizcaya , Oviedo, Barcelona é islas Baleares, contándose entre ellos dos faros de primer órden que se echaban muy de ménos.

En 1853 se aumentó nuestro alumbrado marítimo con los faros de Castrourdiales, islas Sisargas, caho de Finisterre, Corrobedo, isla Salvora, isla de Avosa, islas Cies, Algeciras y cabo de Creus, en las provincias de Santander, Coruña, Pontevedra, Cádiz y Gerona.

En 1854 se encendieron los de cabo Prior, cabo Prioriño, cabo Villano, Espíritu Santo, Malandar, Bonanza é isla Tabarca, en las provincias de Coruña, Cádiz y Alicante.

En 1855 los de punta la Higuera, Pasages, San Sebastian, Gijon, Chipiona, Cádiz, Tarifa, Alicante y cabo de San Antonio, en las provincias de Guipúzcoa, Oviedo, Cádiz y Alicante, y el de Ceuta en las posesiones de Africa.

En, 1856 los de Cartagena, cabo de las Huertas é isla de los Ahorcados, en Murcia, Alicante y Menorca.

En 28 de Abril de 1857 fué aprobado, y se publicó en la Gaceta, el Plan general de alumbrado marítimo para las islas Canarias, que comprende un faro de primer órden, situado en la punta de Anaya, perteneciente á la isla de Tenerife; dos de segundo, dos de tercero, dos de cuarto, cuatro de sexto y dos luces de enfilacion , que formarán, una vez construidos, un total de trece luces , perfectamente situadas, y que corresponden, dos á la isla de Palma, tres á la de Tenerife, una á la Gran Canaria, dos á la de Fuerte Ventura, y tres con dos luces de enfilacion á la de Lanza rote.

En el mismo año de 1857 se construyeron y encendieron los faros de cabo Oropesa, cabo de San Sebastian, isla Conejera y caho de Caballería, en las provincias de Castellon, Gerona é islas Baleares.

En 1858 los de Cudillero, caho de Bustos, Málaga, cabo de Santa Pola, cabo de Cullera y cabo Salou, en las provincias de Oviedo, Málaga, Alicante, Valencia y Tarragona.

En 1859 los de Tapia, Rivadeo, cabo Tinoso, Villajoyosa, islas Columbretes, Barcelona, Calella, punta Grosa y cabo Dartuch, en las provincias de Oviedo, Lugo, Alicante, Castellon, Barcelona, é islas Baleares.

En 1860 los de isla de Mouro, Llanes, cabo Cié, Aguilas, cabo Calafiguera é isla del Aire, en las provincias de Santander, Oviedo , Corufía, Murcia é islas Baleares, habiéndose encendido ademas tres luces provisionales en la desemhocadura del Ebro y sus inmediaciones.

En 1861 los de Rivadesella, castillo de San Anton, Ayamonte, isla Cristina, Rompido de Cartaya, Huelva, cabo de San Antonio, Botafoch, Ahorcados, Formentera, Ancanada, y cap de Pera, en las provincias de Oviedo, Corufía, Huelva, Alicante é islas Baleares.

En 1862 los de Lequeitio, Luarca, Cedeira, castillo de la Palma , Hormiga, Estacio, Torrevieja, el Cabañal y Vinaroz, en las provincias de Vizcaya, Oviedo, Coruña, Pontevedra, Cádiz, Murcia, Alicante, Valencia y Castellon.

En 1863 los de Guetaria. punta del Caballo, capitania del puerto de Santander, Luances, Aviles, Estepona, Calaburras, cabo de Sacratis, punta de Torre del Llano, punta del Salinar, islas Roquetas , cabo de Gata, Mesa de Roldan, Villaricos, Altea, Formentó, Puerto Colon, cabo Salinas, caboBlanco, Ciudadela y Santa Cruz de Tenerife, en las provincias de Guipúzcoa, Santander, Oviedo, Málaga, Granada, Almeria, Alicante, islas Baleares é islas Canarias.

Por este tiempo habia sido aprobado ya el Plan del alumbrado marítimo para nuestras posesiones de Africa, plan que comprende dos faros de primer órden, situados en Ceuta y la isla de Alboran; dos de tercero en las islas Chafarinas y Melilla; dos de cuarto en el Peñon de la Gomera y punta Fernanda de Fernando Poo, y uno de sexto en Alhucemas, ó sea un total de siete luces, que unidas á las de la Península y sus islas adyacentes, constituyen un total de ciento ochenta y una luces, de las cuales sólo tres han sido suprimidas por considerarlas innecesarias.

Dándose desde aquella fecha á la construccion de nuestros faros un impulso mayor aún que el que habia tenido hasta entónces, se terminaron y encendieron por primera vez en 1864 los de la isla de Santa Clara, punta del Pescador, Tinamayor, Villaviciosa, San Ciprian, isla Collura, Algeciras, bahía de Gibraltar, Marbella, Torre del Mar, Torrox , Escombreras, la Rápita, los Alfaques, Bocas del Ebro, Fangal, Rosas, Cadaqués, isla d’en Pou, Sóller, punta de Anaya, punta Sandia y cabo Espartel, en las provincias de Guipúzcoa, Santander, Oviedo, Lugo, Cádiz, Málaga, Múrcia, Tarragona, Gerona, Islas Baleares, islas Canarias y posesiones de Africa.

En 1865 los del Ferrol, isla de Oseo, Almería, Pormán, cabo de Palos, Palamós, punta Martirio é isla Alegranza, en las provincias de Coruña, Pontevedra, Almeria, Múrcia, Gerona é islas Canarias.

En 1866 los de Gijon, puerto de Gibraltar, cabo TiSoso, El Grao, Villanueva y Geltrú, punta Cumplida, Lanzarote y punta Pechiguera, en las provincias de Oviedo, Málaga, Múrcia, Valencia , Barcelona é islas Canarias.

La paralizacion en que, por falta de recursos y á consecuencia de sucesos políticos, de todos conocidos, se encuentran hace más de dos aüos nuestras obras públicas, alcanzó, como no podia menos de suceder, al alumbrado marítimo, y debido sin duda á esta circunstancia sólo se terminaron y encendieron en 1867 los faros de Burriana y Castellon, en el golfo de Valencia, y el de Chipiona, en la provincia de Cádiz. La luz provisional de este último se habia encendido por primera vez en 1855.

En el año actual la paralizacion se hizo mucho más sensible y general, no habiéndose terminado otro faro que el de las islas Médas, en la provincia de Gerona, faro que debió encenderse el 1.° de Junio, segun aviso que acaba de publicar la Direccion de Hidrografía.

Tenemos, pues, en resúmen, que el alumbrado marítimo de España y de sus islas adyacentes, compuesto en 1830 de doce malas luces, y de veinte, no mucho mejores en 1847, cuenta en el dia con ciento cuarenta y una, perfectamente situadas y combinadas, y que no ceden, en intensidad, variedad y alcance, á las de los más florecientes países, contándose entre las torres de nuestros faros muchas de un mérito incuestionable.

La mayor parte de las treinta y siete luces restantes pertenecen al alumbrado de puertos cuyos muelles no se han construido aún, por cuya razon no ha sido posible ni necesario el encenderlas.

Tambien faltan algunos faros en los presidios de África y en el grupo de las Canarias para completar la dotacion de luces que en el Plan general de nuestro alumbrado marítimo se concede á sus costas; pero confiamos en que no se pasarán muchos años sin que éstos y los pocos que faltan en la Península se construyan y enciendan (Revista de España, año 1, tomo 5, 1868, p.279-286)

Anuncis

Quant a gbarnosell

Historiador; professor d'institut, col·laborador de l'Institut de Recerca Històrica de la Universitat de Girona i de L'Avenç
Aquesta entrada s'ha publicat en Bloc i etiquetada amb . Afegiu a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

2 respostes a El far del cap de Creus (1)

  1. Retroenllaç: El far del cap de Creus i el far de la fi del món | Història! Bloc de Genís Barnosell

  2. Retroenllaç: Naufragis al cap de Creus | Història! Bloc de Genís Barnosell

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s